2/3/10

Sachiko Kodama

En las esculturas de Sachiko Kodama parece que vemos florecer una naturaleza artificial, éstas últimas se mueven, crecen, se apagan, vuelven a resurgir…

Se trata, sin duda, de un verdadero espectáculo para el ojo humano. Parecen objetos irreales, intangibles, y sin embargo, Sachiko nos demuestra que son totalmente lo contrario, y que podemos observarlos con asombro e incluso influir en su movimiento.

Estas instalaciones explotan la dinámica expresiva de los líquidos a través de las formas y movimientos manipulados a través de computadoras. Los líquidos que utiliza son lo ferrofluídos, un aceite mineral que en su composición contiene moléculas de hierro. Esta característica hace que este líquido pueda ser manejado por campos electromagnéticos, y he aquí donde entra el arte de Sachiko.
La artista diseña programas informáticos que envían señales a unos electroimanes que a su vez dibujan las formas en los ferrofluídos. Estas formas suelen ir acompañadas de la música de Philip Glass en algunas ocasiones. En otras ocasiones, sin embargo, son los sonidos de los espectadores u otros grabados por la artista los que crean el ritmo, ya que este tipo de líquidos siguen impulsos externos y se mimetizan a partir de lo que perciben en su entorno.

La realidad es que estas esculturas dinámicas nos atrapan en sus redes, hacen que nos mantengamos expectantes ante su baile, respiran vida, son únicas.
Para los que seais de San Sebastian, teneis la oportunidad de visitar una de sus obras en Tabakalera. La exposición se llama “sueños de silicio”, y reune obras muy interesantes y sorprendentes, a decir verdad es una de las mejores exposiciones a las que hemos asistido, ya que es interactiva y las obras participan con los visitantes. Muy recomendada.